viernes, 22 de noviembre de 2013

El embrujo de Tenorio como espectador




En mi vida había visto semejante niebla en la ciudad califal. Parece que la noche del veintidós congela, definitivamente, las pocas ramas que del cerezo sobrevivían.

Domingo Campos Migueles

domingo, 15 de septiembre de 2013

La Traviata

El telón bajado, todos los artistas entre bambalinas, los músicos afinando sus instrumentos, cada uno deseándole a su semejante "mucha mierda". Y es cuando esa tela roja que tan linda se ve desde fuera, pero aun más desde dentro, decide izarse a lo más alto del Gran Teatro de Córdoba. 
El corazón se acelera, las notas cobran vida en manos de esos artistas, a los cuales los hacemos llamar, músicos. Es nuestra señal, es hora de salir a escena. Piso las tablas del escenario ante más de ochocientas personas.
Cada pieza suena mejor, cada voz se proyecta con más intensidad, cada gesto tiene más delicadeza el día de la función. 
Ver lágrimas en los ojos de los compañeros del coro por la interpretación que contemplábamos de Violeta, no hacía sino que se me erizase más la piel si cabía. 
He tenido la gran suerte de trabajar con todos ustedes, desde el coro, las y los solistas, regidora, utilera, sastras, técnicos, personal del teatro, músicos, coreógrafo, directora, y sobre todo, con ustedes dos, mis dos compañeros de figuración y dobles de luces, el señor Blanes y el señor Chumillas. A todos y cada uno de ustedes, por esta linda oportunidad que me han brindado, un servidor les estará eternamente agradecido.
Fue ese patio de butacas, platea, palcos, anfiteatro y paraíso en pie aplaudiéndonos, lo que me ha hecho sentir de una manera muy especial.
Lo hice. Debuté en el espacio escénico más lindo de mi tierra.

Domingo Campos Migueles

viernes, 13 de septiembre de 2013

Afortunado

A unas horas de debutar en el Gran Teatro de Córdoba, me siento afortunado, vivo y con ganas de disfrutar encima de las tablas con la ópera La Traviata.
Domingo Campos Migueles

lunes, 26 de agosto de 2013

El amor después del amor

El tiempo vendrá
cuando, con gran alegría,
tú saludarás al tú mismo que llega
a tu puerta, en tu espejo,
y cada uno sonreirá a la bienvenida del otro,
y dirá, siéntate aquí. Come.
Seguirás amando al extraño que fue tú mismo.
Ofrece vino. Ofrece pan. Devuelve tu amor
a ti mismo, al extraño que te amó
toda tu vida, a quien no has conocido
para conocer a otro corazón,
que te conoce de memoria.
Recoge las cartas del escritorio,
las fotografías, las desesperadas líneas,
despega tu imagen del espejo.
Siéntate. Celebra tu vida.

Derek Walcott

martes, 20 de agosto de 2013

Vivir mi vida


Marc Anthony

Gracias de corazón

Sois vosotros: médicas, enfermeros, ATS y demás profesionales de la sanidad, los que merecéis uno de los mayores reconocimientos de la sociedad. Día a día me demostráis el esfuerzo por el cual os admiro tanto. Con vuestra fuerza de voluntad, vuestras ganas de ayudar, vuestra solidaridad en misiones humanitarias y vuestro amor por curar y cuidar, no puedo deciros otra cosa, en una noche como ésta, que... gracias.

Domingo Campos Migueles


lunes, 19 de agosto de 2013

Kaizen

'Los niños perdidos' de Laila Ripoll, 'Nosferatu' de Francisco Nieva, 'Divinas palabras' de Valle-Inclán, 'La señorita Julia' de Strindberg, 'Junaanmi' de Mikel Rui: tantas y tantas obras forman ya parte de mi vida. Ha sido hoy, reorganizando y archivando obras cuando me he dado cuenta, lo que ha dado de sí este curso académico. 
Pensé en escribir esto hace bastantes meses. Conforme me iba sucediendo cada uno de los hechos. De manera totalmente diferente. Pero esperé hasta que llegara el mejor momento.
Sin concretar ni con el objeto de hacer saña: recuerdo este curso como uno de los años de mi madurez. Año duro donde los haya. He pasado por disputas; he sabido plantarme y decir no (hecho que recomiendo pongan en práctica, les hará mejores); conversar; he sabido rectificar; pedir perdón cuando debía; sufrir; recomponerme; conocer el amor de nuevo; escuchar falacias sobre mí; sonreír; ser generoso; decir la verdad; afrontar los errores a la cara; y, sobre todo, aprender el significado de la palabra, kaizen.
Visualicemos el futuro, vivamos el presente y archivemos el pasado. Porque es eso, algo que te aportó, que te ayudó a crecer positiva o negativamente, pero que ya forma parte de nuestras vivencias personales.


Domingo Campos Migueles