martes, 11 de enero de 2011

Violencia sexual en Haití: los campamentos de desplazados, una trampa para mujeres y niñas

Un muchacho entró detrás de mí y abrió la puerta. Me amordazó con la mano y yo hice lo que quiso […] Me pegó. Me dio puñetazos. No acudí a la policía porque no conozco al muchacho, no serviría de nada. Estoy realmente triste todo el tiempo […] Tengo miedo de que vuelva a ocurrir


Machou (nombre ficticio) es una chica de 14 años, fue violada en marzo de 2010 en un campamento improvisado al suroeste de Puerto Príncipe.


El 12 de enero de 2010 un terremoto sacudió Haití causando la muerte de 230.000 personas y arrebatando los hogares de más de 2 millones de personas. Después del seísmo, quienes vieron sus casas convertirse en escombros levantaron campamentos improvisados. Un año después más de un millón de personas continúan viviendo en estos campamentos.

La fragilidad de estas estructuras y el caos sobre el cual están organizados los han convertido en una trampa para las mujeres y las niñas que viven en ellos, dejándolas más expuestas a la violencia sexual y de género. En los primeros 150 días tras el terremoto se denunciaron más de 250 casos de violación en varios campamentos, y se cree que ésta cifra es sólo una pequeña muestra de la realidad, ya que muchas víctimas tienen miedo a denunciar o creen que el hecho de denunciar no va a conllevar ningún cambio en su situación.

En los campamentos, las mujeres y niñas deben aprender a vivir con la constante amenaza de la violencia sexual. En cualquier lugar del campamento pueden ser asaltadas por bandas o individuos armados que van a abusar de ellas. La ausencia de vigilancia policial en los campamentos es un factor clave en el aumento de estos asaltos. Además, la destrucción de comisarías y juzgados hace todavía más difícil denunciar e investigar casos de violencia sexual, transmitiendo un mensaje de impunidad a los agresores que saben que no se les va a pedir responsabilidades por sus acciones.

Esta situación no puede continuar. La protección de las mujeres y las niñas en los campos de desplazados en Haití debe ser una prioridad tanto para el gobierno de Haití como para la comunidad internacional involucrada en esta reconstrucción.

Amnistía Internacional

jueves, 6 de enero de 2011

¡No seas inocente!

El Gobierno esconde la verdad cuando habla de la reforma de las pensiones públicas

El Gobierno dice que es inevitable aumentar la edad legal de jubilación a los 67 años (aunque lo quiera hacer con flexibilidad)
No es cierto.
España es uno de los países de Europa con una edad “real” de jubilación más alta (63 años y 10 meses) y cercana a la edad legal.

El Gobierno dice que el aumento de la esperanza de vida (habrá más pensionistas en el futuro) hace necesaria la reforma.
No es cierto.
Es verdad que habrá más pensionistas, pero también es verdad que habrá más cotizantes y con cotizaciones más altas. El problema no es demográfico, sino de voluntad política. Se pueden hacer cotizar los contratos que están en la economía sumergida, se puede evitar que las mujeres ganen un 30% menos que los hombres y, por tanto, coticen menos, se puede elevar el salario mínimo (uno de los más bajos de Europa), se puede hacer cotizar las becas (en su mayor parte son contratos laborales encubiertos) se pueden elevar las cotizaciones máximas (la base más alta son 3.198 euros/mes; a partir de ahí ya no se cotiza más).

El Gobierno dice que el gasto en pensiones es muy alto.
No es cierto.
En 2011 gastaremos en pensiones contributivas en torno al 10% del PIB. En 2040, el 14%. Hoy hay ya países como Italia que ya gastan ese 14 %. Francia gasta ya el 12%. Nuestras pensiones medias son de las más bajas de Europa y el número de pensionistas comparado con la población también es de los más reducidos. Incluso en períodos de crisis como el actual y con 4,5 millones de parados, la Seguridad Social tiene superávit y el Fondo de reserva está aumentando hasta alcanzar casi los 70.000 millones de euros.

El Gobierno dice que las medidas que se toman ahora son para consolidar el sistema y garantizar las pensiones del futuro.
No es cierto.
La realidad es que las medidas que se toman tienen por objetivo reducir las pensiones y así lo expresa el Gobierno en el compromiso contenido en el Plan de Austeridad enviado a la Comisión Europea. El aumento de la edad de jubilación significa que todos cobraríamos dos años menos de pensión, con el consiguiente ahorro (que se estima en un 6%) y el aumento de los años de cómputo para determinar el importe de la pensión, de los actuales 15 años a 20 o 25, significa que todos cobraremos pensiones más bajas (entre un 5 y un 10% menos) porque los salarios más antiguos eran más bajos.

El Gobierno dice que defiende el sistema público de pensiones.
No es cierto.
Lo ha entregado a los mercados, que tienen nombre y apellidos. Son los bancos y las compañías de seguros. Se pretende un modelo asistencial, es decir unas pensiones públicas mínimas y el resto con complementos de los seguros privados.

Todo ello parece una mala inocentada de fin de año. Pero no lo es.

Sólo la lucha y la movilización puede impedir que toquen las pensiones imponiendo su reforma dentro de un mes.

Izquierda Unida

martes, 28 de diciembre de 2010

Los médicos cubanos en Haití hacen sonrojarse al mundo

Son los verdaderos héroes del catastrófico terremoto de Haití, el desastre humano ocurrido a las puertas de los Estados Unidos y para aliviar el cual Barack Obama prometió el envío de una descomunal misión humanitaria estadounidense. Sin embargo, los héroes de los que hablamos son ciudadanos del archienemigo de Estados Unidos, Cuba, cuyos médicos y enfermeras han hecho que los esfuerzos de EEUU sean motivo de sonrojo.

Una brigada médica compuesta por 1.200 cubanos está trabajando en todo el territorio haitiano, asolado por el terremoto e infectado por el cólera, como parte de la misión sanitaria internacional de Fidel Castro que ha granjeado al Estado socialista cubano muchos amigos pero escaso reconocimiento internacional.

Se podría excusar a los observadores del terremoto de Haití que pensaran que los organismos internacionales de ayuda estaban solos en la lucha contra la devastación que mató a 250.000 personas y dejó a cerca de millón y medio de personas sin hogar. En realidad, los trabajadores de la salud cubanos están en Haití desde 1998, de modo que cuando ocurrió el terremoto el equipo de 350 efectivos cubanos entró en acción inmediatamente. Y en medio de la fanfarria y publicidad que rodeó la llegada de la ayuda de EEUU y Reino Unido, centenares de nuevos doctores, enfermeras y terapeutas llegaron a Haití sin que nadie los mencionara apenas. La mayoría de los países se marcharon de Haití al cabo de dos meses, volviendo a dejar a los sanitarios cubanos y al contingente de Médicos Sin Fronteras como los principales proveedores de salud en la misérrima isla caribeña.

Las cifras publicadas la semana pasada muestran que desde octubre el personal médico cubano, trabajando en 40 centros diseminados por todo Haití, ha atendido a más de 30.000 enfermos de cólera. Los cubanos constituyen el mayor contingente extranjero y atienden a cerca del 40% de todos los pacientes de cólera. Otra remesa de médicos cubanos de la Brigada Henry Reeve, un equipo de especialistas en desastres y emergencias, llegó recientemente cuando se hizo evidente que Haití tendría dificultades para hacer frente a la epidemia que ya ha acabado con la vida de cientos de personas.

Desde 1998 Cuba ha formado gratuitamente a 550 médicos haitianos en la Escuela Latinoamericana de Medicina de Cuba (ELAM), una de las iniciativas médicas más radicales del país caribeño. Otras 400 personas están siendo entrenadas actualmente en la escuela, que ofrece educación gratuita -incluyendo libros gratis y un poco de dinero de bolsillo- a cualquier persona lo suficientemente cualificada que no pueda permitirse estudiar medicina en su propio país.

John Kirk es un profesor de estudios latinoamericanos de la Universidad de Dalhousie, Canadá, que investiga las brigadas médicas internacionales de Cuba. Según sus palabras, "La contribución de Cuba en Haití es como el secreto más grande del mundo. Apenas se los menciona, a pesar de que son ellos los que están haciendo la mayor parte del trabajo pesado...".

Esta tradición [de asistencia sanitaria internacionalista] se remonta a 1960, cuando Cuba envió un puñado de médicos a Chile, afectada entonces por un fuerte terremoto, y más tarde, en 1963, un equipo de 50 personas a Argelia. Eso sucedió cuatro años después de la revolución, tras la cual casi la mitad de los 7.000 médicos del país votaron con los pies y abandonaron la isla para marcharse a EEUU.

Los médicos viajeros han sido un arma extremadamente útil de la política exterior y económica del gobierno cubano que le ha servido para ganarse amigos y favores en todo el mundo. El programa más conocido es la llamada Operación Milagro, que comenzó con el envío de oftalmólogos cubanos a aldeas pobres de Venezuela para el tratamiento de enfermos de cataratas a cambio de petróleo. Esta iniciativa ha devuelto la vista a 1,8 millones de personas en 35 países, entre ellas a Mario Terán, el sargento boliviano que mató al Che Guevara en 1967.

La Brigada Henry Reeve, rechazada por los estadounidenses tras el huracán Katrina, fue el primer equipo en llegar a Pakistán tras el terremoto de 2005 y el último en salir seis meses después.

La Constitución de Cuba establece la obligación de ayudar a los países más necesitados cuando sea posible, pero la solidaridad internacional no es la única razón, según el profesor Kirk. "Con ello se permite que los médicos cubanos, que están terriblemente mal pagados, ganen un dinero extra en el extranjero y adquieran conocimientos sobre enfermedades y patologías sobre las que solo saben lo que han leído. También es una obsesión de Fidel y le gana votos en la ONU".

Un tercio de los 75.000 médicos de Cuba, junto con 10.000 trabajadores de la salud, trabajan actualmente en 77 países pobres, entre ellos El Salvador, Malí y Timor Oriental. Esto aún deja en Cuba un médico por cada 220 personas, uno de los porcentajes más altos del mundo, comparado con un médico por cada 370 personas en Inglaterra.

Dondequiera que son invitados, los cubanos ponen en práctica su modelo integral enfocado a la prevención, visitando a las familias en sus hogares y monitorizando activamente la salud materno-infantil. De acuerdo con las investigaciones del profesor Kirk, esto ha producido "resultados espectaculares" en algunas zonas de El Salvador, Honduras y Guatemala, reduciendo las tasas de mortalidad infantil y materna, las enfermedades infecciosas, y dejando detrás [en cada país] trabajadores sanitarios locales mejor formados.

La formación médica en Cuba dura seis años -un año más que en el Reino Unido-, finalizados los cuales todos los graduados trabajan como médicos de familia durante un período mínimo de tres años. Trabajando junto a una enfermera, los médicos de familia atienden a entre 150 y 200 familias de la comunidad en que viven.

Este modelo ha ayudado a Cuba a alcanzar algunas de las mejoras de salud más envidiables del mundo, a pesar de que Cuba gasta sólo 400 dólares (304€) por persona el año pasado, en comparación con los 3.000 dólares (2.281€) gastados por el Reino Unido y los 7.500 dólares (5.704€) gastados por EEUU según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo.

La tasa de mortalidad infantil, una de los índices más fiables de la salud de un país, es de 4,8 por cada 1.000 nacidos vivos, una cifra comparable a la de Gran Bretaña e inferior a la de EEUU. Sólo el 5% de los bebés cubanos nacen con bajo peso, un factor crucial para la salud a largo plazo, y la mortalidad materna es la más baja de toda América Latina, según indican las cifras de la Organización Mundial de la Salud. Los policlínicos de Cuba, abiertos las 24 horas del día para emergencias y atención especializada, son un paso más con respecto a los médicos de familia. Cada uno atiende a entre 15.000 y 35.000 pacientes a través de un grupo de consultores a tiempo completo, así como mediante médicos visitantes que garantizan que la mayor parte de la atención médica se proporciona en la misma comunidad.

Imti Choonara, pediatra de Derby, encabeza una delegación internacional de profesionales de la salud en los talleres anuales que se desarrollan en Camagüey, la tercera ciudad de Cuba. "La atención sanitaria en Cuba es fenomenal, y la clave es el médico de familia, que es mucho más proactivo y cuya atención se centra en la prevención (...) Lo irónico es que tras la revolución los cubanos fueron al Reino Unido para ver cómo trabajaba el NHS (National Health System, la Seguridad Social británica). Se llevaron a Cuba lo que vieron, lo refinaron y lo desarrollaron aún más, y mientras tanto nosotros nos estamos moviendo hacia el modelo de EEUU", dijo el profesor Choonara.

Inevitablemente, la política incide en muchos aspectos de la salud pública cubana. Cada año los hospitales elaboran una lista de medicamentos y equipos a los que no han podido acceder a causa del embargo estadounidense, que prohíbe a muchas empresas de EEUU comerciar con Cuba y que induce a otros países a seguir su ejemplo. El informe 2009/10 incluye medicamentos para el cáncer infantil, el VIH y la artritis, algunos anestésicos, así como productos químicos necesarios para diagnosticar infecciones y almacenar órganos. Las farmacias en Cuba se caracterizan por sus largas colas y sus estanterías semivacías, aunque eso se debe en parte a que sólo mantienen en stock marcas genéricas.

Antonio Fernández, del Ministerio de Salud Pública, dijo: "Fabricamos el 80% de los medicamentos que utilizamos. El resto lo importamos de China, de los países de la antigua Unión Soviética, de Europa, de todo el que quiera vendérnoslos, pero eso hace que los precios sean muy caros debido a las distancias".

En general los cubanos se sienten muy orgullosos y favorables a su contribución en Haití y en otros países pobres, encantados de alzarse por encima de su peso en la escena internacional. Sin embargo, algunas personas se quejan de listas de espera más largas en la consulta de su médico debido a que muchos trabajan en el extranjero. Y, como todos los productos en Cuba, los medicamentos están disponibles en el mercado negro para aquellos dispuestos a arriesgar grandes multas si son sorprendidos comprando o vendiendo.

Viajar al extranjero está fuera del alcance de la mayoría de los cubanos, pero las enfermeras y médicos calificados se encuentran entre las personas a las que está prohibido salir del país durante cinco años después de la graduación, salvo como miembros de un equipo médico oficial.

Como todo el mundo, los profesionales de la salud ganan salarios miserables de alrededor de 20 dólares (£13) al mes. Por ello, contrariamente a lo que sostiene el discurso oficial, los sobornos existen en el sistema hospitalario, lo que significa que algunos médicos, e incluso hospitales, son inaccesibles si los pacientes no pueden ofrecer un poco de algo, tal vez comida o tal vez unos pocos pesos, a cambio de tratamiento preferencial.

Las iniciativas internacionales de Cuba en el campo de la atención sanitaria están adquiriendo cada vez más valor estratégico. El mes pasado funcionarios cubanos mantuvieron conversaciones con Brasil sobre el desarrollo de sistema de salud pública de Haití, en cuya financiación Brasil y Venezuela han acordado colaborar.

La formación médica es otro ejemplo. En este momento hay 8.281 estudiantes de más de 30 países inscritos en la ELAM, que el mes pasado celebró su 11 aniversario. El gobierno confía en inculcar en los estudiantes un sentido de responsabilidad social, con la esperanza de que trabajen en sus propias comunidades pobres durante al menos cinco años.

Damián Joel Suárez, de 27 años, estudiante de segundo año procedente de Nueva Jersey, es uno de los 171 estudiantes estadounidenses, 47 de los cuales ya se han graduado. Damián rechaza las acusaciones de que la ELAM forma parte de la maquinaria de propaganda cubana. "Por supuesto que aquí el Che es un héroe, pero no nos lo hacen tragar a la fuerza".

Otros 49.000 estudiantes están inscritos en “El Nuevo Programa de Formación de Médicos Latinoamericanos”, la idea de Fidel Castro y Hugo Chávez, quien se comprometió en 2005 a capacitar a 100.000 médicos para todo el continente. El curso es mucho más práctico y sus críticos cuestionan la calidad de la formación que se imparte en él.

El profesor Kirk no está de acuerdo: "El enfoque sanitario de alta tecnología que se precisa en Londres y en Toronto no es pertinente para millones de personas del Tercer Mundo que viven sumidos en la pobreza. Es fácil mirar las cosas desde la barrera y criticar la calidad, pero si viviera usted en un lugar sin médicos estaría feliz de recibir a cualquiera".

Nueve millones de haitianos probablemente estarían de acuerdo.

Nina Lakhani

sábado, 25 de diciembre de 2010

Sin papeles, sin Navidad

La cama de Gerardo, boliviano de 27 años, está en el comedor de una minúscula casa, en Usera, el barrio chinatown de Madrid. El chico comparte el piso con otros ocho compatriotas. Sólo uno del grupo, José Waldo, de 31 años, tiene los papeles en regla. Un noveno, Wilder, de 24 años, está encerrado en el Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de Madrid desde que la Policía lo detuvo hace cuatro semanas en plena calle por no tener documentación. El Gobierno tiene 60 días para organizar su repatriación a Bolivia. Si no lo logra, deberá dejarle en libertad.

El miedo a la Policía supera a la preocupación por la falta de trabajo.

En la casa han quedado su mujer, Paola, de 25 años, y el bebé que tuvieron hace 14 meses, Patrick. La pareja llegó a España hace casi cuatro años. "Si expulsan a Wilder y me cogen a mí también ¿Qué vamos a hacer con el niño? ¡No se puede quedar solo en España! Tengo mucho miedo a la Policía. Del metro vengo directa a casa. No me atrevo a ir a los bares", relata la chica, mientras da el pecho al niño, madrileño.

Fiestas sin familia

"Van a ser unas fiestas especialmente tristes. Somos católicos, pero, con mi marido encerrado y el resto de mi familia en Bolivia, me siento muy sola", añade. Embarazada, Paola trabajó limpiando casas hasta el séptimo mes de gestación. Ahora está empleada media jornada diaria como asistenta doméstica, por 500 euros al mes. En una parroquia le ayudan con el alquiler y una organización del centro de Madrid le da una bolsa de alimentos mensual.

La pareja vive en una habitación de seis metros cuadrados. El armario, la tabla de planchar, la ropa, las maletas, los biberones y los escasos juguetes dejan poco espacio libre. De la pared, cuelga una pequeña televisión de plasma sobre un lector de DVD, recuerdos de los años en los que los dos padres tenían trabajo. Pagan 300 euros mensuales de alquiler.

"Hemos pasado del sueño europeo a la pesadilla", afirma Gerardo, boliviano.

En cada una de las cuatro habitaciones vive una familia, y a todos los cuartos llega el sonido y el ritmo de las villeiras bolivianas que suenan en el salón. En la mesa del comedor, separados del lecho de Gerardo por una fina tela blanca con flores bordadas, cuatro compañeros de piso dan cuenta de un sabroso fricasé paceño (estofado boliviano de cerdo con patatas). Conversan sobre sus dos grandes preocupaciones: la falta de trabajo y el acoso de la Policía. "En España ya no hay trabajo para los extranjeros, pero nos las arreglamos. Los españoles que nos conocen saben que somos buena gente y, de vez en cuando, nos encargan tareas en la construcción", explica Gerardo.

"Lo que nos preocupa es la Policía. Los agentes se esconden en el metro, o entran en los locutorios y los restaurantes en busca de gente que no tenga papeles. Antes salíamos a pasear por la zona, pero ya no podemos", señala Laura, esposa de Gerardo. "Invaden cualquier espacio privado. Cualquier día se nos meterán en casa".

"Miedo permanente"

A pesar de tener documentación en regla, José lamenta no poder andar por la calle con un amigo que no tenga papeles. "Sigo sin estar seguro. Por la calle, vamos mirando a todos lados, en tensión, para no cruzarnos con policías. No somos delincuentes pero nos tratan como tales", denuncia. "Han creado un estado de miedo permanente entre los inmigrantes con el que no se puede vivir". José partió de Bolivia en 2002 hacia Argentina, donde vivió un aperitivo de la situación económica mundial actual con la crisis que sufrió el país suramericano a partir de 2001.

Es imposible conocer el número de irregulares que viven en España.

Durante la comida, el castellano se mezcla con el quechua, lengua indígena del altiplano con la que se comunica el grupo en casa, aunque todos hablan español. A diferencia de otros países europeos como Italia, Francia o Alemania, la directora general de Integración de los Inmigrantes, Estrella Rodríguez, valora que los extranjeros que llegan a España hablan mayoritariamente el idioma oficial. "Los rumanos, por la raíz latina de su lengua, tienen gran facilidad para aprenderlo; y el otro gran colectivo, el marroquí, ha hecho un gran esfuerzo por estudiarlo", asegura Rodríguez.

La cantidad de sin papeles que viven en el país es un dato imposible de conocer. El motivo es simple: no están registrados como tales en ningún lugar. Sólo el padrón municipal da cuenta de cuántas personas viven en cada localidad, pero sin especificar si su documentación está en regla. "Somos fantasmas", lamenta Laura.

El Ministerio del Interior niega que haya dado órdenes a la Policía para detener a inmigrantes, que los agentes hagan controles de identidad en función de los rasgos físicos de las personas y que practiquen redadas encaminadas a la detención de extranjeros.

No obstante, dos filtraciones realizadas a los medios de comunicación en 2009 y 2010 dieron cuenta de la existencia de objetivos y cupos mínimos de inmigrantes detenidos por comisaría. En la primera de estas órdenes, se marcó un mínimo de 35 sin papeles apresados por semana. En la segunda, se instó a los agentes a detener a marroquíes, explicando que su expulsión resultaba más fácil que la de los extranjeros de otros países.

60 días de internamiento

El marido de Paola, sin papeles, lleva un mes encerrado en un CIE.

Otros dos compañeros de piso de Paola han pasado también por el CIE, pero siguen en Madrid por las dificultades diplomáticas que tuvo el Ministerio del Interior para expulsarles. Estos problemas son los que llevaron al Gobierno, el año pasado, a aumentar el internamiento en los CIE de 40 a 60 días.

Las ONG denuncian que una falta administrativa, como es la situación irregular (judicialmente es equiparable a una multa de tráfico), no debería de penarse con el encierro de la persona durante dos meses. Además, las garantías legales en estos centros son menores que en una prisión, al carecer de un reglamento interno específico.

El Defensor del Pueblo ha denunciado en numerosas ocasiones las condiciones de internamiento y el hacinamiento que se dan en varios de los nueve CIE que hay en España. En el de Málaga, incluso, se llegaron a producir abusos sexuales por parte de policías a internas.

La dueña del piso, Irene, boliviana de 31 años, es una de las que pasó por el CIE de Madrid. No tiene papeles y, para evitar problemas, registró el apartamento a nombre de su marido. "En el CIE te tratan muy mal. Fue una experiencia muy dura. Si llego a saber que la vida es así, no habría venido a España".

En los últimos meses, la vida social del grupo se ha reducido a esporádicas parrilladas en un parque cercano, habilitado para hacer barbacoas. Asarán un lechón al horno con choclos (maíz), costumbre boliviana para celebrar la Navidad. "El día 25 acudiremos a las seis de la mañana para coger sitio, porque seguro que habrá mucha gente esperando. El frío no nos asusta, lo único que nos preocupa es que la Policía nos pueda dar un susto desagradable en plena Navidad", teme Gerardo. "Del sueño europeo hemos pasado a la pesadilla".

Daniel Ayllón

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El poder del amor


  • ¿El día más bello? Hoy
  • ¿La cosa más fácil? Equivocarse
  • ¿El mayor obstáculo? El miedo
  • ¿La raíz de todos los males? El egoísmo
  • ¿El mayor error? La guerra
  • ¿La distracción más bella? El trabajo
  • ¿La peor derrota? El desaliento
  • ¿Los mejores profesores? Los niños
  • ¿La primera necesidad? Comunicarse
  • ¿El peor sentimiento? El rencor
  • ¿La persona más peligrosa? La mentirosa
  • ¿La ruta más rápida? El camino cierto
  • ¿La mayor satisfacción? El deber cumplido
  • ¿El mejor remedio? El optimisno
  • ¿La más bella de todas las cosas? El amor
  • ¿Las personas más necesarias? Los padres
  • ¿Lo más imprescindible? El hogar
  • ¿El mejor regalo? El perdón
  • ¿El sentimiento que más te bloquea? La tristeza
  • ¿Lo que te hace más feliz? Ser útil a los demás
  • ¿La fuerza más potente del mundo? La fe
  • ¿El mayor misterio? La muerte
  • ¿La sensación más agradable? La paz interior
"Voy a pasar por la vida una sola vez. Por eso, cualquier cosa buena que yo pueda hacer, o alguna amabilidad que pueda hacer a un ser humano, debo hacerla ahora, porque no pasaré de nuevo por aquí"

Agnes Gonxha Bojaxhiu, Madre Teresa de Calcuta

domingo, 17 de octubre de 2010

La decisión de “El Trabado”

Ayer, hizo un año desde que se sellase mi estancia en la ciudad de la Alhambra. Un año desde que comenzara uno de los episodios más satisfactorios de mi vida. Un año en el cual tomara mi más importante decisión, de la que nunca me arrepentiré. Y la misma, en el idéntico momento, la volvería a realizar sin dudarlo ni un instante.

Hoy, ya día diecisiete de octubre, pero de un año posterior, dos mil diez, un capítulo de mi vida deja la puerta, aunque por fuera, entreabierta..

Quise, lloré, reí, sufrí, viví, me agobié, luché, me rendí, me levanté, suspendí, pero aprendí. Aprendí que la vida un día te lleva a un sitio, otro te envía donde nunca hubieses imaginado.

Granada fue, es y será especial. Durante este último año sentí como la vida te ofrece cosas hermosas. Supe lo que es desenvolverme por mí mismo, ser independiente y, créanme, ser responsable para muchas cosas. Salí del hogar familiar para adentrarme en algo desconocido, en una incertidumbre constante en la que no sabías qué ibas a aprender ese día, tanto a nivel académico, como de la vida misma, qué te iba a deparar cada nuevo amanecer, a quién conocerías, con quién hablarías, en resumidas cuentas, qué sería de nuevo en uno.

Nada hubiera sido igual sin la gente que construyó lo que para mí define la ciudad del Albayzín, lo que para mí significa, “nostalgia granadina”. Por ello, deseo dar mis agradecimientos a todas y cada una de las personas bondadosas que dejaron, por mínima que sea, una huella en mí, los nombre o no.

Gracias al Señor Farmacéutico, que aunque cordobés, yo lo siento, en gran parte, de allí, ya que me ayudó en aquellos primeros momentos a seguir adelante y a no regresar. Gracias al Señor Boquerón que en cuanto la ocasión se lo permitía, se acercaba felizmente a animarme. Gracias a los Señores Tinerfeño y Motrileño que tan ameno hacían el almuerzo. Gracias a las Tres Inseparables Señoritas por estar cada mañana dándome los buenos días. Gracias a la Linda Señorita de Cabello Rubio por ser tan simpática en cada momento. Gracias a la Señorita Goji, que aunque apenas sé nada de ella, me produjo una de las mejores carcajadas que uno recuerda, ¿te suena la infusión? Gracias al Señor de las Galletas Digestivas por haber compartido más de un buen momento a mi lado, y expresar, además, sentir el distanciamiento final. Gracias al Señor de la Habitación de al Lado por haber compartido conmigo, de manera perfecta, ocho residenciales meses. Gracias a la Señorita Abderitana por tener conmigo más de una interesante charla. Gracias a la Señorita Paisana Coleccionista de Carreras por enseñarme el significado de las palabras sensatez y madurez. Gracias al Señor Camarada por ayudarme a entrar en el mundo de la percusión, y sobre todo, por hacerme ver que en la vida hay que ser mucho más extrovertido. Gracias a Mi Niña Del Cuarto Sin Escaleras por enseñarme, en su persona, la importancia del protector solar, y expresarle, que por supuesto, también para mí, es una de las mejores personas que he conocido en esa, ya, añorada ciudad; que vale muchísimo y que estaré siempre encantado de aceptarle por correo todos los bollos de pan que se le antoje. Gracias al Señor Canarión, al cual considero un gran amigo, por haberme arropado de esa manera, tanto en la biblioteca, como en clase, como en cualquier lugar de Granada en el que estuviésemos. Y finalmente, gracias a ti, Dulce Canaria, por hacerme sentir, y ser tú, tan especial, y por haberme enseñado que en la vida hay que sonreír pase lo que pase; “Aguacate” eres la felicidad personificada.

¿Tú quieres ir? Esa es la cuestión que finalmente tuve que hacerme a mí mismo para mirar hacia adelante, ya que después de un vaivén de decisiones opuestas tuve que elegir, evidentemente, una. Pero teniendo claro que había de hacerme la pregunta sin retos, sin grado, sin licenciatura, sin necesidad de callar a nadie, sin qué piensen los demás, sin los sentimientos que tengo hacia el gran grupo humano que encontré en la nevada ciudad, únicamente teniendo en cuenta…los conocimientos, qué dejaría de aprender en un lugar y, por el contrario, qué adquiriría en el otro. Únicamente, la decisión, al fin, fue mía.

Por siempre y para siempre, Granada ya es parte de mi corazón..

Domingo Campos Migueles